Arritmia cardíaca: tratamientos y causas.

Visión general

¿Qué es la arritmia cardíaca?

La arritmia cardíaca es la sensación de que los latidos cardíacos parecen ser más rápidos de lo normal. Una persona puede simplemente sentir incomodidad con sus propios latidos o tener la sensación de que falta o interrumpe sus latidos. La frecuencia cardíaca puede ser normal o anormal. La arritmia cardíaca se puede sentir en el pecho, la garganta o el cuello.

En general, las arritmias cardíacas no se consideran graves. Sin embargo, depende de si las sensaciones representan o no un ritmo cardíaco anormal (arritmia).

¿Cómo controlar la frecuencia cardíaca durante la actividad física?

Causas

En condiciones normales, el corazón late entre 60 y 100 veces por minuto. En las personas que hacen ejercicio de manera rutinaria o reciben medicamentos para reducir la frecuencia cardíaca, la frecuencia puede caer a 55 latidos por minuto.

Si su ritmo cardíaco es rápido (más de 100 latidos por minuto), esta condición se llama taquicardia. La frecuencia lenta se llama bradicardia.

Las arritmias cardíacas pueden ser causadas por:

  • Anemia
  • Ansiedad, estrés y miedo.
  • Uso de pastillas para bajar de peso.
  • Ejercicios
  • Fiebre
  • Ventilación excesiva
  • Niveles bajos de oxígeno en la sangre.
  • Enfermedad valvular cardíaca, incluido el prolapso de la válvula auriculoventricular izquierda
  • Tiroides hiperactiva.

Factores de riesgo

Algunos factores se consideran en riesgo de desarrollar arritmia cardíaca. Ellos son:

  • Uso excesivo de cafeína
  • Algunos medicamentos, incluidos aquellos para el tratamiento de la enfermedad de la tiroides, el asma, la presión arterial alta o los problemas cardíacos.
  • Consumo de cocaína
  • Uso de nicotina (principalmente presente en cigarrillos).

Diagnóstico y pruebas

Buscando ayuda médica

Obtenga atención médica de inmediato si hay:

  • Pérdida y recuperación de la conciencia.
  • Pérdida de conciencia de alguien cercano.
  • En caso de falta de ardor en el pecho, sudoración inusual, mareos o sensación de desmayo.

También se debe llamar al médico si:

  • Latidos cardíacos adicionales son frecuentes
  • La persona tiene factores de riesgo de enfermedad cardíaca, como colesterol alto, diabetes o presión arterial alta.
  • Las palpitaciones son nuevas o diferentes.
  • La frecuencia del pulso es superior a 100 latidos por minuto (falta de ejercicio, ansiedad o fiebre).

En la cita con el doctor

Escriba sus síntomas y llévelos al médico. Asegúrese de describirlos en detalle para que el especialista pueda hacer el diagnóstico correctamente. El médico incluso puede hacerle algunas preguntas. Mira ejemplos:

  • ¿Echas de menos o dejas de golpear?
  • -Durante la arritmia cardíaca, ¿siente una frecuencia cardíaca lenta o rápida?
  • ¿Tiene la sensación de latidos acelerados, golpes o sacudidas?
  • ¿Existe un patrón regular o irregular para sensaciones de latidos cardíacos inusuales?
  • ¿La arritmia cardíaca comenzó y terminó repentinamente?
  • ¿Cuándo ocurre? En respuesta a los recuerdos de un evento traumático? ¿Cuándo te acuestas y descansas? ¿Cuándo cambias de posición? ¿Cuándo te pones emocional?
  • ¿Tienes algún otro síntoma?
  • Como parte del examen físico, el médico verificará la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Se debe prestar especial atención al corazón y los pulmones.

Si no hay síntomas de arritmia cardíaca en la consulta, el médico le preguntará cuál era el pulso en el momento en que comenzaron las palpitaciones y si la frecuencia cardíaca parecía ser regular o no.

Diagnóstico de arritmia cardíaca

El médico obtendrá el historial clínico de arritmia cardíaca, realizará un examen físico y un electrocardiograma.

En caso de dolor en el pecho, falta de aliento u otros síntomas preocupantes, y si el paciente está en la sala de emergencias, se controlará la frecuencia cardíaca. Si es necesario, se realizará una intervención de emergencia para restablecer la frecuencia cardíaca normal.

Las pruebas de diagnóstico más comunes suelen ser:

  • Electrocardiograma
  • Monitorización cardíaca ambulatoria (por ejemplo: uso de un monitor Holter durante 24 horas u otro tipo de monitor durante dos semanas o más)
  • Ecocardiograma
  • Estudio electrofisiológico (EPS)
  • Angiografía coronaria.

Su médico también puede realizar otras pruebas específicas para identificar la causa subyacente de la arritmia cardíaca.

Tratamiento y cuidado

Tratamiento de arritmia cardíaca

El tratamiento de la arritmia cardíaca depende principalmente de la causa subyacente. Hable con su médico sobre la mejor opción de tratamiento para usted.

Medicamentos para la arritmia cardíaca

La arritmia cardíaca puede tener muchas causas, por lo que el tratamiento varía según el diagnóstico establecido por el médico. Por lo tanto, solo un especialista calificado puede decirle qué medicamento es el adecuado para usted, así como la dosis correcta y la duración del tratamiento. Los medicamentos más comunes para tratar la arritmia cardíaca son:

  • Ancoron
  • Atenolol
  • Digoxina
  • Cimetidina

Los medicamentos contraindicados para la arritmia cardíaca son:

  • Clorhidrato de ciclobenzaprina.

Siempre siga estrictamente las instrucciones de su médico y NUNCA se automedique. No deje de usar su medicamento sin consultar primero a un médico, y si lo toma más de una vez o en cantidades mucho mayores de lo recetado, siga las instrucciones en el prospecto.

Vivir (pronóstico)

Vivir / Pronóstico

  • No fumar
  • Coma una dieta bien balanceada y baja en grasas
  • Practica ejercicios regularmente
  • Intenta practicar técnicas de control del estrés como el yoga, el tai chi o la meditación.
  • Asegúrese de que la presión arterial y el nivel de colesterol estén bajo control.

Posibles complicaciones

Las complicaciones de la arritmia cardíaca también dependen únicamente de la causa subyacente.

Hable con su médico sobre los posibles tratamientos y tenga en cuenta que las enfermedades y otras afecciones no tratadas pueden provocar problemas de salud más graves y, a menudo, intratables.

Prevención

Prevención

Para prevenir la arritmia cardíaca, intente reducir el estrés y los factores de riesgo de enfermedad cardíaca:

  • No fumar
  • Coma una dieta bien balanceada y baja en grasas
  • Practica ejercicios regularmente
  • Intenta practicar técnicas de control del estrés como el yoga, el tai chi o la meditación.
  • Asegúrese de que la presión arterial y el nivel de colesterol estén bajo control.

Cuidado con la cafeína

El café, el té, el chocolate y los refrescos contienen cafeína y son conocidos por sus efectos estimulantes en nuestro sistema nervioso. La cafeína también puede producir una contracción más rápida y latidos cardíacos más rápidos y no se recomienda para quienes padecen arritmia. Lo ideal es tomar hasta 300 ml por día, si todo está bien. Bajo sospecha, lo ideal es preguntarle al cardiólogo si es necesario detener el consumo.

Alcohol con moderación

El consumo excesivo de alcohol está directamente asociado con la arritmia. La fibrilación auricular es la arritmia más común en estos casos. La ingesta excesiva de alcohol estimula el sistema adrenérgico (formado por los receptores cerebrales responsables de producir adrenalina), lo que aumentará la frecuencia cardíaca y empeorará una arritmia.

Escapar de las "dietas de moda"

Las dietas con una restricción muy alta en calorías o solo líquidos pueden provocar trastornos metabólicos, deficiencia de nutrientes y deshidratación; todas estas afecciones pueden alterar la frecuencia cardíaca hacia arriba y hacia abajo, lo que puede provocar o empeorar un arritmia Según Jefferson, una dieta baja en vitamina E, complejo C y B puede interferir con la presión arterial, elevar el ritmo cardíaco y causar arritmias.

¡Duerma bien!

El problema por la noche, especialmente la apnea del sueño, aumenta el riesgo de arritmia. La respiración de las personas con apnea se vuelve más intensa por la noche debido a la obstrucción de las vías respiratorias. Por lo tanto, el esfuerzo para respirar genera un aumento de la presión arterial, elevando la frecuencia cardíaca, aumentando el riesgo de arritmia o complicaciones derivadas de ella.

Hacer ejercicio regularmente

La investigación ha demostrado que la actividad física leve a moderada disminuye la incidencia de arritmias. Las personas sedentarias tienen hasta un 25% más de probabilidades de tener una arritmia. Sin embargo, es importante hacer una evaluación física antes de comenzar a entrenar porque algunos problemas cardíacos limitan el tipo de ejercicio que se puede realizar sin riesgos para la salud.

Comer más ensalada

Las personas con fibrilación auricular tienen un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y, por lo tanto, deben tomar un medicamento anticoagulante llamado warfarina. Sin embargo, el consumo irregular de hojas verdes puede interferir con el funcionamiento del medicamento, haciéndolo ineficiente. Los bebedores de warfarina necesitan consumir la misma cantidad de hojas verdes todos los días. Esto es cierto para todo tipo de maderas duras como lechuga, rúcula, espinacas o repollo.

Cuidado con las grasas

El consumo excesivo de grasa interfiere indirectamente con la incidencia de arritmias. La grasa puede formar placas en la pared de los vasos sanguíneos, especialmente en las arterias coronarias. Esta acumulación de grasa a su vez aumenta la presión arterial y puede causar no solo arritmias, sino también otras enfermedades cardiovasculares.

Cigarrillo

La nicotina conduce a la liberación de sustancias como la adrenalina, que estimulan el corazón, aumentan los latidos del corazón y causan taquicardia. Los estudios muestran que incluso las personas que han fumado y dejado de fumar tienen un mayor riesgo de fibrilación arterial. Además, debido al cambio en la producción de adrenalina, los latidos del corazón se desorganizan, lo que aumenta el riesgo de otros problemas cardíacos.

Referencias

Ministerio de Salud

Sociedad Brasileña de Cardiología

Jefferson Jaber, arritmólogo en el Hospital de Santa Virginia y miembro de la Sociedad Brasileña de Arritmias Cardíacas

Fernanda Haddad, otorrinolaringólogo y especialista en medicina del sueño, Asociación Brasileña de Otorrinolaringología

Sociedad Brasileña de Arritmias Cardiacas