Celos: qué es, cómo controlarlo y cuándo está enfermo

Que es celoso

Los celos son una reacción defensiva psicológica compleja que ocurre en un intento de tratar de mantener una relación que se considera importante, ya sea familiar, afectiva o entre amigos. El sentimiento a menudo trae inseguridad y una sensación de paranoia, causada por la posibilidad de traición o la terminación de un vínculo importante.

¿Por qué estamos celosos?

Todos hemos estado celosos en algún momento de nuestras vidas. Cuando el sentimiento se instala en nuestras mentes, somos atrapados por una red de inseguridades: nos comparamos con los demás, nos despreciamos y sentimos que perderemos lo que es "nuestro".

Sin embargo, según la psicóloga Adriana de Araújo, sentir que tenemos posesión sobre alguien puede significar que no encontramos placer en nuestra propia compañía. Este razonamiento nos hace prestar demasiada atención a personas específicas, lo que nos da la sensación de que necesitamos proteger lo que tenemos a toda costa.

Esto no significa que amamos. Según Adriana, tales comportamientos representan una dependencia del otro para el bienestar.

Causas de los celos

1. Baja autoestima

Según la terapeuta holística Karla Assis, la baja autoestima puede provocar innumerables episodios de celos en las diferentes etapas de la relación. Cuando fallamos en apreciarnos a nosotros mismos, creemos que tenemos poco valor, por lo que seremos intercambiados fácilmente.

Ser traicionado también puede potenciar la falta de confianza en uno mismo. "Sentimos que nuestra pareja siempre buscará algo mejor, y nos sentimos desvalorizados el uno hacia el otro. Sin embargo, es importante recordar que los celos a menudo están relacionados con la autoimagen de cada uno", explica Karla.

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2. Ansiedad

Según el terapeuta, la ansiedad puede aumentar nuestros niveles de celos ya que sufrimos de posibilidades y hechos inciertos. "El individuo ansioso crea historias en su cabeza y las cree. En tales casos, es necesario investigar el origen de las ideas que causan inseguridad", dice.

Comprender lo que es real o imaginado nos permite comprender y controlar mejor las crisis. La ayuda de la terapia también puede ser útil en estos casos, ya que un experto puede proporcionar más formas de entender por qué creemos que cambiaremos constantemente.

3. Cambios en la dinámica de las relaciones.

Adriana de Araújo explica que los factores externos pueden ser un desencadenante de los celos. "Cuando una tercera persona comienza a recibir más atención que el participante de la relación, podemos sospechar y considerar la posibilidad de una traición", explica el psicólogo.

Intercambiar mensajes, fotos e invitaciones puede causar una gran incomodidad, especialmente cuando la pareja no entabla un diálogo sincero sobre sus intenciones. Cualquiera que sea lastimado por los celos puede sentir que no pertenece a su relación.

Hay situaciones en las que la desconfianza puede indicar traición. En estos casos, el traidor entra en un estado de gran vulnerabilidad. Comprenda cómo lidiar con sus propios sentimientos ante la traición haciendo clic aquí.

Tipos de celos

Estos son los tipos más comunes de celos que se pueden tratar con terapia:

1. celos posesivos

Los celos generan molestias y pueden causar conflictos en la relación. Sin embargo, a niveles altos, el sentimiento también puede deteriorarse e incluso causar la ruptura del vínculo de amor. Según Karla Assis, la diferencia entre los celos "ordinarios" y los posesivos es que en este último se desarrolla una visión distorsionada de la realidad y el comportamiento obsesivo.

"Dedicar demasiado tiempo y esfuerzo a buscar evidencia de posibles errores, rechazando cualquier argumento racional que demuestre lo contrario, puede ser una indicación de que el sentimiento resuena en nosotros de una manera perjudicial", dice el terapeuta holístico.

Aquí hay algunos signos que indican que usted o su pareja sufre de celos posesivos, según Karla:

1. La persona es tu razón de vivir

La frase "Es mejor morir que vivir sin ti" puede indicar la ausencia de objetivos personales y una dependencia emocional perjudicial. Según la psicóloga Milena Lhano, el miedo a perder a alguien puede no estar motivado por el afecto sino por el miedo a la soledad.

Milena afirma que para que la relación sea saludable, no debemos dejar de mirarnos a nosotros mismos. Es importante mantener el control sobre nuestras propias vidas, ya sea con alguien o no.

2. Monitoreo constante y monitoreo

Hacer o recibir llamadas constantes de la pareja que no tiene motivos coherentes puede indicar que la relación no nos brinda libertad. La necesidad de saber todo lo que el otro hace, sin dar cabida al desarrollo de la individualidad de los demás, también sugiere la presencia de celos posesivos.

3. Empresa excesiva

Al comienzo de la relación, puede parecer común tener la compañía del otro donde quiera que vayamos. Pero con el tiempo, esta forma de convivencia deja de ser placentera y adquiere un aspecto agotador que oprime y manipula.

Hay casos en los que las personas tienen prohibido asistir a lugares sin la compañía de sus socios.

4. El otro se convierte en propiedad

Citar o ser citado a menudo como una "propiedad" puede ser una advertencia de posesión. La frase "Eres mío" puede tener un carácter autoritario según el contexto en el que se inserte. Para justificar el comportamiento, muchas personas afirman que actúan así por amor.

Perfil celoso posesivo

Karla Assis explica que los celos pueden ser extrovertidos y expresa sus miedos con histeria. Sin embargo, también hay introvertidos, que son tímidos, y usan sus características antisociales como justificación para mantener a los demás alejados de situaciones o personas que representan una amenaza para ellos.

También puede suceder lo contrario: cuando una persona tiene altos niveles de sociabilidad, puede crear vínculos superficiales con otros solo para mantenerse cerca de la pareja.

2. Celos patológicos.

Los celos se vuelven patológicos cuando desencadena trastornos emocionales como la ansiedad y la depresión. La víctima cree que está a cargo de su pareja y está obsesionada con la idea de observar y acechar constantemente a su vecino, olvidando cuidarse a sí misma.

En estos casos, es esencial acompañar a un especialista que nos instigue a cultivar no solo la autoestima sino también el autoconocimiento. De esta manera, es posible comprender qué está causando el comportamiento autodestructivo.

Consecuencias de los celos.

Además de agotar emocionalmente a los que sienten, los celos convierten la relación en una fuente de tensión. Cuando estamos con alguien, es importante que nos brinde bienestar y seguridad. Una vez que esto no sucede, perdemos el foco del vínculo de amor.

Según Adriana de Araújo, los celos nos hacen pasar tiempo en situaciones que no traerán aprendizaje. También hay un corte de energía en los participantes de la relación que, cansados ​​de situaciones estresantes, se sienten menos motivados para continuar el vínculo.

"En una relación marcada por los celos, todos viven en una prisión. Quien siente que no tiene paz, tranquilidad y termina viviendo la vida de otro. Y quien vive con una persona posesiva termina perdiendo libertad e individualidad, necesitando dar explicaciones constantes a la pareja, lo que proporciona una vida desgarradora ", explica Milena Lhano.

¿Celoso o amor?

Hay una diferencia entre cuidar a alguien y estar celoso. Cuidar de los demás es alimentar buenos sentimientos en la relación, por lo que es una fuente de felicidad. Sin embargo, cuando tenemos miedo de perdernos el uno al otro y tomar medidas posesivas para evitar que suceda, el amor no es una justificación plausible.

Milena dice que detrás de los celos hay inseguridad, desconfianza y expectativas poco realistas que se imponen a los demás.

Cómo controlar los celos

El colmo de los celos provoca una variedad de sentimientos, como la ira y la tristeza. Para calmar la mente en estas ocasiones, Milena nos aconseja separar los hechos de las emociones. Es necesario volver a la racionalidad y comprender si nos sentimos incómodos por razones coherentes, ya que lo emocional cambia nuestra percepción de lo que nos rodea.

Verificar las llamadas y mensajes recibidos por el otro tampoco trae alivio. Según el psicólogo, los celos se caracterizan por tres estados emocionales: inseguridad, persecución y necesidad de control. Al invadir la privacidad de su pareja, solo reforzamos esos sentimientos. "Nos arriesgamos a llegar a conclusiones sobre lo que se ha leído, lo que solo aumenta nuestro sufrimiento", dice Milena.

Según Milena, hablar abiertamente sobre lo que siente con su pareja es una forma madura de compartir sus sentimientos y disminuir la angustia. El objetivo del diálogo debe ser entender qué te molesta y por qué.

Evite el chantaje psicológico e indirecto, ya que tales actitudes conducen a disputas y discusiones.

Como no estar celoso

La sinceridad es una herramienta efectiva para reducir los celos. Milena Lhano afirma que la verdad aporta más tranquilidad a la relación. Sin embargo, se debe tener cuidado de que la transparencia no se convierta en un medio de manipulación y control. "La línea entre transmitir seguridad y ser controlado es muy delgada", explica.

El psicólogo también recomienda la búsqueda del autoconocimiento. Comprendernos a nosotros mismos nos permite comprender las situaciones en su totalidad. Hay sensaciones causadas por los hechos. Sin embargo, también hay sentimientos evocados por traumas de relaciones pasadas e inseguridades.

Ante situaciones que nos recuerdan nuestros miedos, el cerebro activa mecanismos de defensa, y uno de ellos puede ser los celos. La terapia puede ser un gran aliado cuando nos conocemos mejor. Cuando entendemos nuestra personalidad y la fuente de nuestros miedos, los sentimientos negativos ya no pueden abrumarnos. Recuperamos el control de nuestras vidas, reconociendo nuestro potencial y respetando nuestros propios límites.

¿Hay un lado bueno de los celos?

Según los psicólogos consultados, los celos no tienen un aspecto positivo, o una dosis recomendada, ya que es un sentimiento negativo. Sin embargo, puedes usar esta emoción para conocerte mejor.

Milena explica que las crisis de celos son oportunidades para mirar hacia adentro y comprender lo que otros significan para nosotros. Además, la forma en que el sentimiento resuena en nuestras mentes depende de nuestra personalidad.

Por lo tanto, pensar en las propias cualidades y limitaciones puede ser una forma de entender lo que nos motiva a estar celosos y si es causado por hechos o fantasías. Este ejercicio nos fortalece y nos permite experimentar menos molestias en situaciones futuras.

¿Nacemos celosos o aprendemos a ser?

Adriana de Araújo explica que nuestros niveles de celos están influenciados por las relaciones familiares que tuvimos. Los niños que exigieron atención constante de sus padres o se sintieron excluidos en el hogar pueden ser adultos más celosos.

Sin embargo, Karla Assisi explica que los celos en sí mismos son parte de los estados emocionales inherentes al ser humano. "Está dentro del rango normal, y la información sobre este sentimiento está impresa en nuestro ADN", dice.

No deberíamos sentirnos inferiores a estar celosos

Cuando tenemos miedo de perder a alguien, nos preguntamos si somos lo suficientemente buenos como para mantener la relación. Todas nuestras características se convierten en una carga, y comenzamos un proceso de comparación con otros que puede hacernos sentir superiores o inferiores.

Milena Lhano explica que, independientemente de lo que sentiremos, compararnos con los demás siempre trae resultados adversos. "Para que te sientas mejor, tendrás que degradar al otro. Y si te sientes peor, es porque te degradaste", reitera el psicólogo.

Por lo tanto, el experto explica que durante las crisis de celos, la mejor opción es reconocer sus propias cualidades y todo lo que ofrece la relación. También recuerde que todos nuestros sentimientos son válidos, legítimos y tienen una razón para existir.

"Debemos escuchar nuestros sentimientos y fluir a nuestras emociones. De esa manera podemos vivir con más autoconocimiento y serenidad", dice Milena.

Referencias

Adriana de Araújo: Psicóloga egresada de la Facultad de Ciencias y Letras hace casi 20 años.

Karla Assis Martinelli: terapeuta holista y nutricionista

Milena Lhano: Psicóloga Clínica sistémica de posgrado en Milán, Italia, con experiencia en el tratamiento de problemas familiares y de relación amorosa.