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¿El parto normal duele mucho? Vea videos reales, ventajas y detalles

15 Junio, 2021
            ¿El parto normal duele mucho? Vea videos reales, ventajas y detalles
Foto: Shutterstock / Ken Tackett

El embarazo es un momento en que abundan las ansiedades y preocupaciones. Especialmente aquellos que esperan un bebé por primera vez tienen muchas dudas sobre el momento del parto. Existen muchos mitos y falacias sobre el parto normal, que es la forma tradicional de nacer. La información es esencial para que la mujer embarazada y el médico no tomen decisiones equivocadas que la perjudiquen a ella o al bebé.

¿Qué es el parto normal?

El parto normal es el parto vaginal tradicional que generalmente se realiza en salas de maternidad. Su opuesto es la cesárea, adoptada cuando algunas condiciones clínicas u obstétricas requieren o recomiendan un corte quirúrgico por encima del pubis de la mujer embarazada para que pueda nacer el bebé.

¿Es el parto normal lo mismo que el parto humanizado?

Un nacimiento normal no es necesariamente humanizado. En los partos normales, todos los procedimientos pueden usarse como "rutina", pero en realidad a menudo son innecesarios o incluso dañinos, según la evaluación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estos procedimientos, que no siempre son necesarios, incluyen tricotomía, uso de un tubo de vaciado de la vejiga, ayuno durante al menos 6 horas, lavado intestinal antes del parto, uso más liberal de medicamentos (analgésicos, anestésicos, sedantes, oxitócicos para estimular contracciones uterinas), toques vaginales frecuentes, ruptura artificial temprana de la bolsa, episiotomía (corte en el perineo), entre otros.

La parturienta generalmente permanece acostada, sin libertad para caminar o adoptar posiciones que parezcan más cómodas para el parto.

En el parto normal, el equipo no siempre permite que la mujer se mueva a la posición más cómoda.

El entorno es "convencional", más compatible con el establecido para un acto quirúrgico (iluminación excesiva, conversaciones paralelas entre los miembros del equipo, ausencia de acompañante y falta de privacidad) y, por lo tanto, inadecuado con el "clima" armonioso para uno tan significativo. momento: el ritual del nacimiento.

Por lo tanto, el llamado "nacimiento normal" ya no es tan "normal" como se realiza bajo interferencia, como mencioné anteriormente.

¿Cómo es la entrega normal?

Aunque en esencia la dinámica del trabajo tiene características similares, observamos variables individuales significativas entre los parturientas.

El trabajo de parto es un proceso progresivo, que depende de las contracciones uterinas que promoverán la dilatación cervical y el descenso del feto a través del canal de parto.

Al principio, las contracciones son menos frecuentes, irregulares, menos intensas y de menor duración, acompañadas de un leve dolor de espalda o molestias. El cuello uterino todavía se dilata lentamente: se llama "fase latente"que dura de 12 a 20 horas en las primigestas.

Cada contracción tira de las fibras musculares del cuello uterino, aumentando progresivamente su expansión hasta alcanzar los 10 centímetros (dilatación total) y presionando hacia abajo la bolsa de agua y el bebé. La dilatación cervical se diagnostica y controla mediante "contacto vaginal".

Un fase activa y el fase expulsiva se caracterizan por una mayor intensidad, frecuencia y duración de las contracciones. En el período expulsivo, las contracciones se repiten cada 1 o 2 minutos, con una duración promedio de un minuto, promoviendo la salida del bebé a través del canal vaginal.

Video de nacimiento normal

Video de nacimiento normal real

Duración de entrega normal

En mujeres que han dado a luz antes (llamadas multíparas), toda la dinámica ocurre entre 8 y 9 horas, en lugar de un promedio de 12 a 14 horas observadas en aquellas que nunca han dado a luz (llamadas nulíparas). En nulíparos, el período expulsivo dura alrededor de 1 hora y en multíparos unos 30 minutos.

Un período de expulsión que dura más de una hora se llama prolongado, representa un riesgo para el bebé y puede llevar al agotamiento materno, de ahí la necesidad de una estrecha vigilancia de los síntomas y signos clínicos por parte del personal médico.

Etapas del parto

Podemos dividir el verdadero trabajo (TP) en 3 fases: dilatación, expulsión y descalificación:

Dilatación: según la tasa de dilatación cervical, esta primera fase se subdivide en Fase latente y Fase activa.

  • Fase latente: El cuello uterino se dilata más lentamente. Es la primera etapa del parto. En esta etapa, las contracciones son irregulares y de menor intensidad. Es común que las mujeres embarazadas se refieran solo "a que el abdomen está rígido pero no tiene dolor". Al principio, el descenso del bebé sigue siendo lento, la dilatación cervical es inferior a 1 centímetro por hora y el bebé se empapa y se ablanda cada vez más.
  • Fase activa: De 4 centímetros de dilatación, hay, en promedio, una contracción cada 10 minutos que dura entre 40 y 60 segundos. Promueven la dilatación progresiva del cuello uterino en aproximadamente 1 o 2 centímetros por hora. Por lo general, entre contracciones y pausas cada vez más cortas, la fase activa evoluciona entre 6 y 12 horas, cuando el cuello uterino alcanza 10 centímetros de dilatación (dilatación completa), esta vez variable, si es nulíparo o multíparo.

Expulsión: El cuello uterino ahora está completamente dilatado y las contracciones culminan en la expulsión del útero del bebé hacia su "mundo exterior": es el nacimiento del bebé. Esta fase no debe exceder de 30 a 60 minutos.

Asientos: es el proceso de desprendimiento y expulsión de la placenta. Esta fase debe ocurrir entre 5 y 30 minutos después del nacimiento.

¿El parto normal duele mucho?

La sensibilidad dolorosa en el proceso del parto es una realidad, pero varía mucho en intensidad de una mujer a otra. La naturaleza es sabia, ya que progresivamente acentúa la producción y liberación de endorfinas (sustancias con alto poder analgésico y sedante), atenuando en gran medida la gravedad de las dolencias dolorosas.

Depende del equipo médico guiar y guiar a la mujer embarazada durante la atención prenatal para una preparación físico-postural y emocional, condicionándola a un comportamiento equilibrado durante todo el proceso.

Es posible apostar por recursos más "naturales" tales como: mantener al parturient en una posición más cómoda (en cuclillas, alternando con la marcha), masaje lumbosacro, remojo o ducha tibia, uso de la pelota de Pilates, además de la presencia tranquilizadora y miembros del equipo obstétrico.

Parto normal con anestesia

De acuerdo con cada fase del parto, si es necesario, podemos hacer un uso apropiado de analgésicos y / o anestésicos, reservando anestesia espinal o epidural hacia el final del período de dilatación y expulsión, para que la mujer pueda dar a luz con mayor tolerancia y comodidad.

La anestesia local se usa ampliamente para el parto normal en el momento de la episiotomía, siempre que sea necesario.

Beneficios del parto normal

El parto normal permite una experiencia más intensa de tener un hijo, ya que la madre participa activamente en todas las etapas del proceso de parto, lo que le permite aumentar la autoestima en la experiencia de su nuevo papel como madre. Otros buenos puntos incluyen:

  • Pierda menos sangre en comparación con lo que ocurre en la cesárea.
  • Evite las molestias y los riesgos de un acto quirúrgico, como una cesárea, como sangrado, infección puerperal, lesiones en órganos adyacentes (vejiga, intestino, etc.) y dolor postoperatorio.
  • Prevenir la trombosis debido a la posibilidad de que la mujer embarazada se mueva durante el trabajo de parto activando la circulación de las extremidades inferiores.
  • Use menos medicamentos durante el trabajo de parto y el posparto.
  • Facilitar y anticipar la producción, caída de leche y lactancia. La succión de los senos evita la hemorragia posparto y el retorno del útero a su tamaño normal, gracias al aumento de la oxitocina que expulsa la leche y contrae el útero.
  • Evite la cicatrización (que ocurre solo en casos de episiotomía)
  • Reduce el riesgo de muerte (que es significativamente menor)
  • Reducir la incidencia de complicaciones en futuros embarazos y nacimientos.
  • Recupera el cuerpo de la madre más rápido (fisiológico)
  • Facilitar la vinculación madre-bebé (vinculación).

Beneficios del parto normal

  • Reducir sustancialmente la posibilidad de prematuridad que el uso indiscriminado de cesáreas puede causar
  • Dando una mayor oportunidad de amamantar y amamantar poco después del nacimiento
  • Crear condiciones inmediatas para establecer el vínculo afectivo entre madre e hijo con beneficios innegables para la psique del bebé.
  • Elimine los líquidos contenidos en el aparato de respiración del bebé, especialmente cuando está en cuclillas. La compresión y descompresión del pecho del bebé durante su expulsión vaginal induce la primera inspiración del recién nacido.
  • Estimulando la suprarrenal fetal, gracias al estrés natural del trabajo de parto, que promueve el aumento de cortisol y acelera la producción y liberación de sustancias químicas (surfactantes), lo que beneficia la rápida maduración pulmonar del bebé.

Cuándo no optar por el parto normal y los riesgos

Foto: Shutterstock / Ken Tackett

Aunque sabemos que el parto normal ofrece los mayores beneficios para la madre y su bebé, ciertas condiciones no recomiendan esta ruta para el parto e indican la adopción del parto quirúrgico (cesárea).

El parto normal debe estar contraindicado cuando los riesgos y / o desventajas de una vía vaginal son mayores que los de una cesárea. Los riesgos para el parto normal pueden originarse por factores maternos, fetales y obstétricos.

Los factores maternos incluyen hipertensión, diabetes descompensada, enfermedad cardíaca, herpes genital y VPH, activo o no, cáncer cervical, ciertos estados infecciosos agudos, falta de condiciones psíquicas de la mujer embarazada para hacer frente a la experiencia del parto.

Entre los factores fetales que encontramos: enfermedad cardíaca fetal, fetos muy grandes (desproporción materno-fetal) y aparición de signos compatibles con sufrimiento fetal.

Cuidado al realizar un parto normal

El monitoreo cuidadoso de todas las etapas es importante, preservando la autonomía que siempre se debe ofrecer a las mujeres en el parto.

La atención hospitalaria debe proporcionar seguridad tanto para la madre como para el bebé a través de prácticas establecidas que tienen como objetivo un parto saludable y prevenir, prevenir o minimizar las complicaciones y los riesgos maternos.

Es crucial que para garantizar estos beneficios, el proceso de preparación para un parto normal comience desde la atención prenatal.

Es importante para el equipo médico ver el embarazo y el parto normal como un evento fisiológico inherente a los mamíferos y tomar medidas intervencionistas solo cuando sea realmente indispensable para el buen funcionamiento de este proceso natural.

Fuente consultada:

Contenido preparado por el obstetra ginecólogo Cláudio Basbaum, CRM 11665 / SP

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